miércoles, 25 de abril de 2012

La renovación del Apra

También lo encuentras en: http://www.lasopa.pe/2012/04/la-renovacion-del-apra-por-jaicec.html
El objetivo principal de un partido político es llegar al poder, y si entendemos por poder a la capacidad de influir o guiar las acciones los demás, es menester entender y saber cómo se construye, en este caso, el poder político.
El filósofo francés Pierre Bourdieu, dedicado a la sociología, definió al poder político como la suma del resto de poderes; es decir, como la suma del poder que se da en todos los campos de la sociedad, económico, intelectual, informativo, etc.
Para ello, definió al campo como el lugar de acción social donde se compite por los beneficios específicos de cada campo, y que en cada uno de estos, se compite según el capital que se posee. Entiendo como capital, a la suma de todo lo que puede ser utilizado. Podría ser la suma de habilidades, para obtener las máximas ventajas y así imponerse sobre los otros.
Según esto, podríamos decir que la lucha por el poder político se da en todos los campos de la sociedad y que por tal, los partidos políticos tienen que estar estructurados y organizados para luchar en toda esa infinidad de campos. Por ello y ante la crisis de representatividad mundial, es necesario reflexionar sobre el cómo fueron imaginados los partidos políticos cuando surgieron y fundamentalmente sobre el cómo deben ser imaginados para enfrentar el futuro.
En el caso peruano, tenemos al Apra como el partido político más importante del siglo XX, el cual está atravesando una fuerte crisis debido a los cambios originados por la globalización, la alta tecnificación y la democratización de la información. En resumen, la forma en que se estructuró cuando apareció ya no responde a la realidad política actual.
Debido a ello, podríamos decir que el Apra ha dejado de lado la idea que nos da Bourdieu sobre el poder político y que por tal, se ha limitado a desenvolverse dentro de lo político, entiendo por esto, a limitar su desarrollo dentro de la estructura política tradicional, que en la actualidad ya no representa a lo político, sino únicamente a los políticos. Por tal, el Apra ha pasado de ser el Partido del Pueblo a ser el partido de los apristas.
Entonces, para romper con esta trágica continuidad de acción política que solo lo llevará a su desaparición, el otrora Partido del Pueblo debe estructurarse nuevamente. Para esto, debe comprender que la sociedad para la que fue estructurado ya no existe.
Lo primero que debería de hacer es entender que la típica estructura partidaria, dividida entre lo territorial y funcional debe de ser cambiada por una estructura que contemple al ámbito territorial,  funcional y virtual, pues en un mundo signado por la rapidez del intercambio de información, el cual se da en el campo virtual, es de suma necesidad entrar en la dinámica de la lucha por el poder en dicho campo.
Luego, y debido cada vez más a la alta tecnificación, debe de prestar mucho mayor atención a su estructura funcional, pues es en este campo en donde se da la lucha por el poder del conocimiento, en el que solamente los profesionales altamente calificados podrán hacerse de ese poder. Así, por mencionar solamente un ejemplo, el Apra deberá salir en busca de los mejores cuadros universitarios, pero no para introducirlos en la dinámica partidaria, la cual los espanta, sino para saber quiénes son y a quiénes tendrá que llamar para poder conducir el Estado de la mejor manera posible.
Nos queda entonces el campo territorial, el cual descansa básicamente sobre una estructura mucho menos abstracta que las dos mencionadas anteriormente, y que vemos reflejada en los locales partidarios distribuidos por todo el territorio nacional.
Y en una sociedad donde el buen uso del tiempo es vital para la producción, la militancia política territorial ha dejado de tener la importancia que tenía antes, pues para los ciudadanos de a pie es invertir su tiempo en algo a simple vista no tan productivo. Entonces, toda esta infraestructura territorial debe ser puesta en funcionamiento según los intereses de la sociedad, esto es,  los locales partidarios tienen que pasar a ser locales al servicio de la comunidad, pues solamente así la sociedad reconocerá su utilidad. Ello se puede lograr abriendo los locales a las necesidades que cada localidad tenga, haciéndolos funcionar como bibliotecas, prestándolos para campañas médicas, etc.
En conclusión, la famosa apertura del Apra no significa abrir sus puertas y convertirlo de alguna manera en un club social, significa más bien abrirlo a las nuevas necesidades de la sociedad y por ende, de la política. Esto es, la apertura del Apra debe pasar  por renovar su manera de entender y sentir la política.

miércoles, 4 de abril de 2012

El poder del Apra

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El internacionalista norteamericano Joseph Nye, en su afán de aportar a que Estados Unidos siga manteniendo su supremacía frente al resto de países,  dividió el poder de su país en dos. Un poder duro, basado en su fuerza militar y poder económico, es decir, su poder material. Y un poder blando, basado en su capacidad para organizar la agenda política desde la influencia de su cultura, por tal, su poder inmaterial. Llegando a la conclusión de que en la actualidad, si bien el poder duro sigue siendo fundamental, es el buen uso del poder blando el que permitirá a dicho país seguir manteniendo su supremacía.

Por ello, y debido a que llegó a mis manos una encuesta nacional que realizó el Instituto de Opinión Pública de la Pontificia Universidad Católica del Perú entre la primera y segunda vuelta electoral de la pasada elección, en torno a las percepciones que la gente tiene sobre el Apra, es que intentaré hacer el mismo ejercicio para poder determinar cuál es el poder real del Apra, pues las últimas elecciones generales, si bien en términos de resultados electorales han sido desastrosas para dicho partido, deben de servir para hacer un análisis frío que nos permita saber cuál es el veredero poder del partido político más antiguo del Perú.

Una de las preguntas de dicha encuesta se refiere a la simpatía que tienen los ciudadanos por las distintas organizaciones políticas, en la que el 5,5% de encuestados dice simpatizar con el Apra. A simple vista, la cifra es desalentadora, pero si analizamos el contexto en que se dio, nos damos cuenta que no es tan cierto, debido a que el Apra al no presentar candidato presidencial no fue parte del juego político que se desarrollaba en el momento de la encuesta. Por ello, se podría decir que ese 5,5% representa al aprismo militante, al núcleo duro que a pesar de que el Apra no participe de la contienda electoral, le guarda fidelidad.

En otra pregunta se hace referencia a la probabilidad de la gente a votar por el Apra, en lo concerniente al ámbito congresal y ejecutivo (provincial y regional), en la que haciendo un redondeo de los dos ámbitos, tenemos que el 16,5% probablemente votaría por éste. Tenemos entonces en esta cifra al voto potencial del Apra, que no se considera aprista, pero que lo ve como una alternativa y no tiene reparos en brindarle su voto, lo que consideraremos como poder blando.

Si sumamos ambas cifras, tenemos un 22% que es más o menos la votación que el Apra obtuvo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales del 2001 y del 2006. En ambas oportunidades, la suma de su poder duro y blando lo llevó a la segunda vuelta electoral. Entonces, al igual que lo que dice Nye sobre Estados Unidos, tenemos que para el Apra es el buen uso de su poder blando lo que le permitirá nuevamente acceder al poder y así ratificarse como el partido más poderoso del Perú.

Dicho poder blando lo encontraremos entonces fuera del los locales del Apra, representado en primer lugar en la cultura familiar aprista, en la que un miembro militante del partido termina por hacer de su hogar una pequeña embajada aprista, muy alejada de la organización partidaria, pero siempre dispuesta a darle su voto. De igual manera sucede en el resto de espacios, en el centro de estudios, en el barrio o en el lugar de trabajo.

Cabe resaltar, que ese poder blando fue representado por todo el movimiento cultural que representó el Apra cuando emergió, no por gusto el primer secretario general del Partido fue un poeta, al igual como lo fueron muchos dirigentes apristas en provincias. Además, figuras como Luis Alberto Sánchez siempre funcionaron como un imán muy por encima de la organización partidaria y algunas veces con más arraigo que ella misma.

Por eso, es importante que para poder enfrentar los retos del siglo XXI, el Apra trabaje con mayor esmero ese poder blando, pues actualmente, debido al avance tecnológico y a la democratización de la información, cada vez es más difícil encontrar militantes. Ahora, cada uno es su propio partido y su único militante a la vez.

Por último, el 30% de encuestados afirma que el Apra es un partido que debería renovarse totalmente y jubilar a la mayoría de sus líderes históricos. Si leemos con atención dicha cifra, puede representar la suma de un poder duro, organizado y que trabaje de la mano junto con el poder blando, lo que se podría traducir en que el poder duro sea una herramienta que permita al poder blando actuar lo mejor posible, es decir que el Apra vuelva a ser una herramienta para la sociedad y no la sociedad una herramienta para el Apra.


miércoles, 22 de febrero de 2012

#Fraternidad2012: Este es mi cartelón, este es mi grito


La fiesta de la fraternidad se origina como un reconocimiento a la labor encabezada por Haya de la Torre para instaurar la democracia en el país. Es así como quedó instaurado el día de cumpleaños del hombre que puso de moda la democracia en el Perú, como la fecha en que el pueblo aprista hacía una pausa en su quehacer político para dar muestra de su unidad, y mediante el discurso de su líder, reafirmar su compromiso con el país y la democracia.
Por ello, todos los años, desde que se instauró dicha celebración, no sólo apristas, sino todo el Perú, esperaban con ansias el mensaje que marcaría por un año más el accionar del partido político más importante del país. Siendo así, correspondería que esta vez, dicha celebración sea por todo lo alto. Pues, es la primera vez desde que dejó el gobierno, que el Apra tiene la oportunidad de dirigirse al país para dar un balance de su paso por la administración pública y, además, marcar el derrotero a seguir en los próximos días.
Debería por ello, ser un mensaje de optimismo, pues el gobierno aprista, con errores y aciertos, ha sido el gobierno más exitoso que ha tenido el país. Y la prueba más contundente de ello, es la de haber sido el gobierno que más ha reducido la pobreza en la historia (de 44.5% a 31.3%), logrando así que de cada 100 peruanos pobres, 35 hayan dejado de serlo.
Sin embargo, la realidad es otra. Una dirigencia enquistada e impopular, tanto partidaria como públicamente, intentó disfrazar su incompetencia con una serie de celebraciones alternativas, que felizmente no progresaron. Éstas sólo tenían como objetivo ocultar su nula capacidad de convocatoria, pues la crisis política a la que han llevado al Apra, es la peor que éste haya podido enfrentar en tiempos de democracia.
Pero las aves de paso que nos han llevado a esta situación se irán, y la fuerza de la fraternidad que ya venció a las más crueles y corruptas dictaduras, volverá a aparecer desde abajo hacia arriba, tal como apareció para implantar esta festividad, para hacer del Apra el partido sólido y moderno por el que tantos hermanos murieron.
El Apra es de todos los peruanos, y Víctor Raúl es universal. Muestra de ello es el ejemplo que dio el segundo gobierno aprista, dirigido por el Presidente Alan García, convocando a todos los peruanos de buen corazón que quisieron colaborar en la difícil labor de hacer de este país un lugar mejor donde vivir.
Y ese es el derrotero que el Apra deberá seguir, dejando de lado a los que nos siguen haciendo daño y convocando a aquellos peruanos, que apristas o no, mantienen aquella ilusión de alcanzar la justicia social. Sólo así podremos seguir festejando la “fraternidad”.  Hagámoslo no por los apristas, hagámoslo por el Perú, tal como nos lo enseñó Víctor Raúl.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Túpac Amaru II: El gran rebelde entre dos fuegos

Túpac Amaru II tuvo un proyecto político muy distinto al que esperaban las masas indígenas, porque si bien el gran rebelde era netamente un indio e incluso descendía de la realeza inca, había recibido una educación privilegiada en un colegio regentado por jesuitas y destinado a la formación de potenciales caciques. Lo que le dio una visión muy distinta del pasado inca que la que tenía el indio común. A lo que hay que sumar la influencia que tuvo en él la aparición en América de los Comentarios Reales, los que al ser una novela casi utópica de lo que fue el imperio de los incas, distaban mucho de la historia real del pasado de los incas.
Así, el proyecto del gran rebelde, fue sobre todo, el primer intento de un proyecto nacional, muy ambicioso, el cual buscaba una nueva estructuración de la sociedad andina, no sobre la bases de las débiles estructuras coloniales, sino sobre la base de un nuevo concepto de sociedad, el cual no significaba volver al imperio inca, sino que intentaba dar a la sociedad una nueva estructura que pudiese responder a los nuevos actores con los que contaba y a las nuevas necesidades que se habían presentado.
Por ello, podríamos decir también, que fue el primer proyecto país del continente, que intentaba sacudirse del domino español, para pasar a regirse por un nuevo gobierno, moderno, que responda no solo a los intereses y necesidades indígenas, sino que sobre todo, responda a todo el cuerpo de la sociedad, representada por indígenas, criollos, mestizos y negros.
Recordemos pues, que Túpac Amaru II era un convencido católico y que parte de su proyecto era gobernar no solamente con la nobleza inca o con lo que quedaba de ella, sino además gobernar con los sacerdotes católicos, pues entendió y sintió dicho fenómeno religioso, como el símbolo necesario que necesitaba su proyecto de país.
Paralelamente a esto, la masa indígena veía en él, a la figura que los conduciría a derrotar a los españoles para volver a imponer el gobierno inca, del que quedaba en el imaginario popular el falso recuerdo de un gobierno sin problemas de hambrunas ni de explotación; era pues, para la masa indígena, volver a un estado que solo ellos imaginaban, producto de la tradición oral y no volver a lo que realmente fue el estado de los incas.
Sin embargo, esta expectativa indígena, es la que en un inicio le da la atropelladora fuerza que tuvo el movimiento rebelde, pues se creía que el objetivo era invertir el orden colonial, poniendo a los indígenas a la cabeza y a los españoles debajo de ellos. Por ende, se desencadeno una violencia sin precedentes, no solo frente a los españoles, sino frente a todo lo que no se le consideraba indígena, como eran los sacerdotes, criollos y mestizos adinerados, y en algunos casos, hasta ciertos indígenas que vestían similar a los españoles.
Siendo así, es que el ejército rebelde comienza a sufrir rápidamente algunos problemas, pues de un lado su líder intentaba conversar y aglutinar a criollos, mestizos y sacerdotes, mientras que por otro lado, la masa indígena buscaba vengarse y volver al pasado, con lo que se alejaba completamente del proyecto nacional de construcción de país que tenía Túpac Amaru II.

viernes, 19 de agosto de 2011

La libertad como moral en el Quijote

“Cuando don Quijote se vio en la campiña rasa, libre y desembarazado de los requiebros de Altisidora, le pareció que estaba en su centro, y que los espíritus se le renovaban para proseguir de nuevo el asunto de las caballerías, y volviéndose a Sancho, le dijo:
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida”.

Miguel de Cervantes Saavedra: Segunda parte del ingenioso caballero don Quijote de la Mancha, Madrid, 1615, Capítulo LVIII

Mucho es lo que se ha escrito sobre el Quijote. Se le ha observado y estudiado desde todos los ángulos posibles, pero sobre todo, es el tiempo quien más pareciera haberse dedicado a contemplarlo, pues la vigencia que mantiene tantos años, pareciera tenerlo ya, como un lugar común en todas las generaciones que desde su aparición lo han podido tener entre sus manos.

Dicho lugar común a lo largo de tanto tiempo, sólo puede responder a un tema que ha sido desde los inicios de la vida en sociedad, el meollo de la búsqueda del hombre, el cual, es el de la libertad. Esta búsqueda del hombre, de poderse desarrollar en libertad frente a sus pares, pero sin afectarlos, aceptando que hay una libertad igual en cada ser que acepte vivir en grupo, es una búsqueda incansable por encontrar un modelo de libertad a seguir o dirigida a saber cuáles son los verdaderos límites de ésta.

Es entonces, cuando la misma libertad te permite elegir de manera libre, que encontramos el sentido que uno le puede dar al vivir, y en el Quijote, eso es algo que logra desarrollarse de una manera impresionante. Pues el personaje principal de la obra consigue abrir para sí un modelo de vida signado por la libertad, el cual desarrolla como una especie de manera de ser. Él mismo crea su propia novela sobre la libertad, y parte sobre Rocinante para asumirla.

Pero dicha historia, no es la aventura de un hombre que busca avanzar como hombre efectivamente libre. Es todo un desarrollo coherente, con su propio sistema de reglas, que le va indicando el camino a seguir. Es la propia libertad que tiene el hombre para decidir su estilo de vida y ponerlo en práctica, pero no de una manera desordenada, más bien con un conjunto de reglas que muchas veces restringe al mismo personaje, llegando a parecer ya no tan libre; sin embargo, dicha característica es el ingrediente principal, pues su devenir es una constante elección sobre cómo enfrentar su desarrollo, pero dicha elección es realmente una libre manera de elegir.

Además, el desenvolvimiento de dicho modelo de vida, como una propia novela que el autor desarrolla para su personaje, tiene la particularidad de darle a conocer, al resto de personajes que lo acompañan, que es una historia creada y que sólo existe en la cabeza del personaje principal. Por lo que el resto de personajes quedan también en plena libertad para escoger seguirlo o no. Y al parecer, la sinceridad con la que el protagonista les vende a sus vecinos su idea de vida, de libertad, y que estos aceptan adoptar y moldear a su propia medida, les permite desarrollar a cada uno su propia novela interior.

Es así, que la obra se torna en un conjunto de proyectos libertarios individuales, pero que entre ellos mismos se saben respetar y giran alrededor del proyecto del personaje principal. Pero la grandeza de la obra no se acaba ahí, va mucho más allá, pues al estar divida en dos partes, no da la posibilidad de ver cómo los personajes viven una primera etapa, en la que plasman todos sus sueños libertarios de comportamiento, para luego llegar a una segunda parte, en que el centro de la historia pasa a ser el reconocimiento de que el proyecto del personaje principal se agota. Y que por lo tantol, al darse cuenta de esto, da un nuevo giro a su novela personal de vida, para pasar a convertirse en un hombre completamente racional en comparación al de la primera etapa.

“La libertad tiene que ver con la capacidad de hacer cosas de diferente tipo. La capacidad genérica es denominada libertad potencial; la capacidad de hacer u omitir acciones concretas (individuales), libertad real. La libertad real de un agente depende del número de restricciones que hay sobre su libertad potencial. Estas restricciones son internas y externas y afectan tanto a las acciones como a las omisiones (Henrik von Wright: 2002).”

Dicho argumento cobra mayor significado con la segunda parte de la obra, en la que el Quijote se presenta de manera racional a hacer un balance de sus libres acciones ante el resto de personajes, para lo que acepta en primer lugar que su proyecto respondió a un estímulo personal, que lo hizo desarrollar toda una historia paralela en vida.

Luego hace una especie de acto de contrición, para pasar a aceptar que tal vez estaba equivocado en dicho proyecto, pero que fueron ellos (el resto de personajes), quienes de manera libre, decidieron acompañarlo en dicho sueño, por lo que ambos lados saben aceptar los resultados finales.

Es ese punto, el que le da, ese toque especial que caracteriza a la obra, pues dentro de toda la locura que se pueda apreciar en el Quijote, éste acto simboliza el asumir la libertad de una manera responsable, asumiendo todas las responsabilidades que esto implica.

“No es necesario que seamos almas inmateriales al estilo antiguo para estar a la altura de nuestras esperanzas, nuestras aspiraciones como seres morales cuyos actos y cuyas vidas importan no dependen en absoluto de si nuestras mentes obedecen o no a unas leyes físicas enteramente distintas al resto de la naturaleza. La imagen de nosotros mismos que podemos extraer de la ciencia puede ayudarnos a asentar nuestras vidas morales sobre nuevos y mejores fundamentos, y, una vez comprendamos en qué consiste nuestra libertad, estaremos en una posición mucho mejor para protegerla frente a las amenazas genuinas que a menudos somos incapaces de reconocer (Dennett: 2004).”

Por tal razón, podríamos decir que al aceptar el Quijote que su proyecto de sueño de libertad no había podido ser cumplido, es una especie de protección de su misma libertad, pues de no ser así, los personajes que lo acompañaron en su aventura, no hubiesen podido descubrir al hombre moral que la libertad desarrolló en el Quijote, y que a pesar del no éxito del proyecto, lo siguen acompañando en su sueño de libertad. Sueño que, aunque ellos ya no lo vean posible, el personaje central lo puede seguir desarrollando dentro de los límites que la novela misma se plantea en su segunda parte, y que hace del Quijote, un hombre libre en toda su dimensión. Pues tiene la capacidad de advertir los errores a los que lo llevó la libertad. Pero dicha advertencia, sólo se puede dar en un ámbito de libertad pura, como la alcanzada por dicho personaje.

Por último, podríamos decir hay una conexión muy fuerte, entre el hombre moral y el hombre libre, que es lo que da tremenda talla al Quijote, y que en palabras de Charles Taylor en La libertad de los modernos podemos encontrar muy claramente:

“Hay por tanto una convergencia de varias cosas. En primer lugar, un temperamento moral que exalta las cuestiones de benevolencia y la justicia por encima de todas las demás, aun al extremo de convertirlas en la suma de la «moralidad» propiamente dicha; luego, una concentración correlativa en nuestras obligaciones hace los otros: la moralidad tiene que ver con el «deber» (Taylor:2005).”

Estos elementos son los que hacen del Quijote, tan universal personaje, pues él nos demuestra que si se puede concebir una libertad que incluya el respeto del otro como deber, que es al final lo que hace del hombre verdaderamente libre, un hombre que por encima de todo, es un hombre moral. Y dicha conjunción de elementos sigue siendo, a pesar del tiempo, una gran opción de modelo a seguir.



(Publicado en: http://sorocheyresaca.blogspot.com/2011/08/la-libertad-como-moral-en-el-quijote.html)

domingo, 14 de agosto de 2011

El cuco del populismo

El populismo es un sistema que intenta saltar todo tipo de representación que pueda existir entre el gobierno y los ciudadanos (llamados pueblo), haciendo así que aparezca un clima bipolar que divida el espacio político entre los que están con el pueblo y los que están contra él.

Esto hace que el gobierno de turno ponga junto a él al pueblo y contra el pueblo, a todo medio de presentación o actor político que, al no ser del gobierno, se convierte automáticamente en enemigo del pueblo. El populismo busca debilitar los mecanismos y las instituciones verdaderamente representativas, para dar primacía al vínculo presuntamente “directo” –en realidad personalista y vertical– entre gobernante y gobernados.

En un régimen representativo, una de las características fundamentales del populismo, es que quien lo quiera implementar, se haga del gobierno con un discurso populista, mediante el cual irá creando las condiciones necesarias para que se dé el clima bipolar sobre el que se desarrollará. Vale comentar que el populismo no se puede encasillar como de derecha o de izquierda, pues al ser una manera de desarrollar el gobierno, puede ser utilizado tanto por las izquierdas como por las derechas.

Este sistema de gobierno, sirve en muchos casos para insertar dentro del sistema político establecido a sectores que han ido quedando marginados, ya sea por cuestiones económicas, culturales o políticas; lo que hace que siendo estos sectores marginados o excluidos, no cuenten con representantes políticos que velen por sus intereses de manera institucional, creando así un vínculo directo con el gobierno, al que reconocerán como su único interlocutor válido.

Por estos motivos, no se puede hacer un juicio valorativo sobre el populismo, pues al servir para incluir sectores excluidos, dependerá del gobierno de turno el uso que se le quiera dar al populismo, y los fines a los que se quiera llegar mediante esta especie de herramienta.

Y por todo lo mencionado anteriormente, es que los fenómenos populistas tienen un continuo resurgimiento en América Latina, pues al ser un continente con grandes abismos económicos y sociales, lo que se traduce en grandes sectores que con el paso del tiempo van quedado excluidos, se ve en el populismo al gran fenómeno que hará posible que dichos sectores puedan por fin ser incluidos y estar representados en el sistema. Además habría que observar como las distintas olas populistas en el continente se han dado tras periodos de crisis o económica o social.

En el caso del populismo clásico podríamos hablar de la gran masa obrera argentina, que al ser hija del proceso modernizador de los años 30s y 40s, no pudo encontrar los mecanismos posibles para insertarse en el sistema, lo que le dejo las puertas abiertas al peronismo para que se convierta en el gran canalizador y representante de dicha masa.

De igual forma sucedió con el caso de Fujimori en el Perú, el cual pasó a representar desde su misma figura, a diversos sectores que no habían podido ser insertados ni representados de manera adecuada por la clase política de la época, que había llevado al país al borde de la quiebra. Muy similar además al caso de Hugo Chávez en Venezuela, quien representa a toda una gran masa popular, que gracias a él, recién se siente incluida y representada dentro del sistema político.

Estos tres casos, son el ejemplo más claro de lo que es el populismo y el porqué de su constante resurgimiento, pues como hemos visto puede adoptar distintos colores políticos y hasta ideológicos. Porque sobre todo, aparece para llenar los vacíos que las instituciones no han sabido incorporar, pues el poco desarrollo institucional del continente, será un terreno fértil para la aparición del populismo.

viernes, 12 de agosto de 2011

El olor a teta

(*)Dedicado a la poeta huanuqueña del mejor olor a teta

Desde los tiempo más remotos, el olfato ha sido uno de los sentidos más importantes para la supervivencia humana, por lo que podríamos decir, que del olfato nace tal vez la raíz más primitiva de nuestra vida emocional. Esto gracias al lóbulo olfativo, el cual es el encargado de interpretar las aferencias sensoriales de las terminaciones nerviosas de los receptores estimulados por los olores.

Además, desde sus etapas más rudimentarias, el centro olfativo estuvo compuesto por capas de neuronas reunidas para analizar cada olor percibido. La primera de estas capas, es la que toma lo que se huele para separarlo por categorías como: comestible, peligroso, venenoso, sexualmente accesible, etc.

Y la segunda de estas capas, es la que envía los mensajes más reflexivos a todo el sistema nervioso, indicando así la manera en que habrá de reaccionar frente a ellos, como: huir, perseguir, morder, escupir, etc. Por ello, es que los olores llevan encriptados distintos mensajes, los cuales podrán ser interpretados, según el historial vivido individualmente, y según las sensaciones y emociones que nos evoquen de diversas experiencias pasadas.

Siendo así, podemos encontrar en el caso de los mamíferos un claro ejemplo de la importancia del olfato, pues la mayoría de animales de esta especie, cuenta con el olfato como única guía cuando llega a la vida, debido a que tarda un tiempo en adaptar su vista y oído a los nuevos estímulos de la vida diaria.

Esto hará que la seguridad y alimento que busque los primeros días de su vida, lo haga a través del olfato y, siendo las mamas donde encontrará cobijo y alimento para sobrevivir a los primeros días de contacto con el mundo exterior, es que desarrollará con ellas un fuerte vínculo, el cual se mantendrá igual de fuerte una vez acabada la etapa de lactancia, ya que por el resto de su vida le rememorarán siempre la sensación de cobijo y de manutención que le dio por medio en sus primeros días.

En el caso de los humanos, tendremos así, en el olor a teta, un olor crucial para el desarrollo de nuestra vida, pues el olor que de ellas emanan nos recordará y nos hará verlas siempre como fuente de vida. Así, siempre buscaremos encontrar en ellas ese olor que tenga la capacidad de hacernos sentir esa sensación de cobijo y alimento.

Situación que se repite de manera similar a la hora en que uno busca una pareja sentimental o sexual. Pues en el caso de establecer un vínculo sentimental, uno de manera tácita busca una persona con la cual sentirse seguro y cobijado, como cuando un recién nacido se cobija en los pechos de la madre.

De igual modo, dentro de los instintos animales que se despiertan con el acto sexual, uno busca, también de manera tácita, que la pareja con quien ensayará el acto reproductivo sea la pareja ideal para concebir una vida, que es la finalidad del acto sexual dentro del instinto de supervivencia de la especie. Por lo que el olor a teta, vuelve a ser fundamental, pues dependerá de las emociones y sentimientos que de los senos de la pareja puede uno sentir, y que harán que uno decida si son los ideales para cobijar a la nueva vida que se busca crear inconscientemente.

Así, será el encuentro de ese olor único, que nos guió en los primeros momentos de la vida, la clave fundamental en la elección de la pareja, pues tendrá que ser un olor que nos permita percibir el mismo tipo de sensación vital que percibimos en un inicio.

Al final, será el olor a teta el que decida en la elección de la pareja, pues se buscará de manera inconsciente y natural, encontrar aquel rico olor de pecho, que simbolizó nuestro primer refugio y contacto, por lo que no habrá lugar a sentirse atraído por unos pechos cuyo olor no nos haga rememorar dichas sensaciones, pues tiene que ser un olor especial, uno que nos guste porque mediante su gusto nos advierte de unos buenos pechos, como aquellos que nos hicieron ser.