martes, 3 de septiembre de 2013

La inadmisible intromisión del expresidente Lula

No hay ningún problema con que el expresidente brasileño Lula venga a promover las relaciones comerciales y a promocionar la inversión brasileña en el Perú, pues es algo muy acertado que también hace el expresidente Alan García en sus conferencias por el mundo y cada vez que tiene la oportunidad de reunirse con empresarios y líderes mundiales, llamándolos a invertir en nuestro país, pues al ser la inversión privada el motor del crecimiento económico, es la que en buena parte ha hecho posible el crecimiento sostenido del país durante los últimos 10 años. Y porque además, al ser Brasil una especie de gran hermano dentro del continente, es saludable que se restablezca la confianza entre ambos países, confianza que se había resquebrajado al inicio del gobierno de la pareja presidencial, luego de que Lula les diera su total apoyo durante la campaña presidencial, llegando incluso a mandar a su asesor en marketing político, el extrotskista y lobista Luis Favre, a que se ponga al servicio del comandante Humala.


Lo que sí es inadmisible es que Lula se entrometa en nuestra política interna, manifestando en su primer encuentro con la prensa y estando en compañía del mismo Ollanta Humala, su beneplácito con la reelección conyugal, pues con mucho desparpajo se atrevió a decir que un gobierno no alcanza para realizar todas las obras que un presidente debe de hacer. Obviamente si uno pierde dos años como los ha perdido la pareja presidencial, el tiempo no va a alcanzar para realizar importantes obras de infraestructura, que son la mejor arma para combatir a la pobreza. La actitud del expresidente Lula ha sido el equivalente a que un líder peruano vaya a Brasil y le diga a la presienta Dilma Rousseff, que los corruptos de su gobierno, que son varios exministros y amigos personales de Lula, vayan a la cárcel. Recordemos no más el escandaloso caso de sobornos a diputados y senadores, conocido como el “Mensalao” (mensualidad), en el que estaría implicado el mismo expresidente Lula.

Basta ya de inmiscuirse en la política interna del Perú, primero lo hizo el fraudulento e ilegal presidente venezolano Nicolás Maduro, quien provocó la salida del canciller Roncagliolo y ahora lo hace Lula. Cierto es que al día siguiente de estas primeras declaraciones, le hicieron ver su semejante intromisión, ante lo cual retrocedió manifestando luego que él es partidario de la alternancia en el poder. Es decir, en menos de 24 horas cambió de opinión rotundamente, por lo que no se puede descartar que cuando realizó aquellas declaraciones, lo haya hecho bajo los efectos de las comidas rociadas que tanto le gustan al líder brasileño.


No perdamos nuestra soberanía recibiendo órdenes de fuera y mucho menos copiando modelos poco exitosos, recordemos que el modelo brasileño solo pudo conseguir durante el periodo 2006-2011 un crecimiento acumulado de 29% a diferencia del 45% que consiguió el Perú durante ese mismo periodo. El amor por los pobres se prueba con resultados y no regalando dinero de manera irresponsable.

*Artículo publicado en La Razón el 9 de junio del 2013: http://larazon.pe/columnistas/8906-la-inadmisible-intromision-del-expresidente-lula.html
**También lo encuentras en: http://lasopateologa.blogspot.com/2013/06/la-inadmisible-intromision-del.html

A propósito de la reunión en palacio

Como lo ha afirmado el líder del Apra, Alan García, la reunión para informar sobre el diferendo marítimo entre Perú y Chile ha sido un hecho importante y constructivo, pero para el comandante Humala más importante ha sido tomarse la foto con la mayoría de los asistentes, habida cuenta de que sigue bajando en las encuestas. Pues como ha dicho nuestro agente en La Haya, Allan Wagner, hay muy poco por hacer en estos momentos, por lo que hay que esperar con calma y serenidad el inapelable y vinculante fallo de la corte, preparándonos y trabajando para la implementación del mismo, estando todos unidos tras la figura del presidente, quien es el único que dirige la política exterior del país.


Nosotros nos permitimos hacerle ver al presidente Humala que así como ha convocado a todos los líderes para informar en detalle el proceso del diferendo, también debería convocar a los mismos para tratar tres temas que están causando problemas en el ámbito político y económico. El primero es el de la reelección conyugal, pues a pesar de que la vocera de la señora Humala, la ministra Ana Jara, haya mencionado que no habrá postulación, el Perú entero quiere escuchar lo mismo pero de la boca de la pareja presidencial, para así dejar la turbulencia política actual que solo pone en peligro la democracia representativa con separación de poderes.

El segundo tema es el del reglaje y espionaje, pues los que estamos años en política, sabemos que el comandante Humala tiene asesores y amigos muy vinculados a Vladimiro Montesinos, que son los que entran y salen de la base naval para consultarle diversos temas, pero sobre todo temas de inteligencia. Pero no solo eso, también está pasando desapercibido el interés de capturar las universidades privadas bajo singulares pretextos que solo buscan volverlas dependientes del poder ejecutivo para así comenzar a descabezar a algunas.

Por último, resulta importante darle coherencia a la promoción de la inversión con políticas y señales coherentes y no contradictorias como está sucediendo actualmente. Es inadmisible que se hayan perdido 2 años por la inacción del gobierno y no se haya continuado con importante obras que venían del gobierno anterior en temas de infraestructura en transporte, educación, electrificación, titulación, salud y agua potable y alcantarillado. Pero tan importante como esto, son las señales que se emiten al sector privado, que es el verdadero motor del crecimiento económico y por ende de la creación de empleo, pues su inversión representa casi las cuartas quintas partes del nuestro PBI.

Tenga presente comandante Humala que con la política económica seguida en los últimos 20 años, pero fundamentalmente durante el gobierno de Alan García, es que el Perú creció 8% en promedio y redujo la pobreza en más de 25%, a diferencia del 2% que solo ha retrocedido en el último año con programas sociales clientelistas que solo han servido para derrochar dinero a diestra y siniestra. Escoja pues entre el modelo chavista o el modelo de la Alianza del Pacífico

*Artículo escrito junto a Víctor Raúl Trujillo de Zela y publicado en La Razón el 5 de junio del 2013

miércoles, 5 de junio de 2013

El gobierno procrastinador de la pareja presidencial

No se puede hablar de inclusión sin hablar de educación, por lo que el actual gobierno de la pareja presidencial se ha quedado sin autoridad moral para hablar de su principal promesa de campaña, debido a que en estos dos años de gobierno, el rendimiento escolar en matemáticas, que empezó a mejorar en el gobierno del Apra, ha comenzado a empeorar, pues de haber aumentado el rendimiento de 7,2% en el 2007 a 13,8% en el 2010 (casi el doble), ha retrocedido a 12,8% en el 12, algo imperdonable en un país como el nuestro. Sin mencionar que la actual gestión no ha construido un colegio más, intentado incluso cerrar el colegio Mayor, ante lo que tuvo que retroceder gracias a la presión de los padres de familia. Y solo se ha dedicado a investigar, sin encontrar nada, la construcción de los 52 colegios emblemáticos de la anterior gestión.


Tampoco se puede hablar de inclusión sin hablar de inversión, la que se logra generando confianza y garantizando la gobernabilidad del país, para que más capitales puedan seguir llegando y así continuar generando mayor empleo productivo. Lamentablemente, la pareja gobernante, solo se ha dedicado a la persecución de sus adversarios y a la preparación de su campaña reeleccionista utilizando fondos de todos los peruanos, lo que ha hecho que solo se crezca en 4%, a diferencia del 8% que se creció bajo el liderazgo del presidente Alan García, que fue lo que permitió que en promedio la pobreza de redujera 5% en cada año de gobierno, a diferencia del 2% que solo ha retorcido ahora.


Mientras tanto la pareja gobernante solo se dedica gastar en burocracias doradas, tanto así que el presupuesto del despacho presidencial se ha visto incrementado en 861% a diferencia del gobierno anterior, en el que se ahorro el 50% del gasto de dicho despacho. Además, en vez de seguir invirtiendo en obras de infraestructura como hidroeléctricas, carreteras, hospitales, puertos y aeropuertos, solo se ha dedicado a invertir técnicas de reglaje y espionaje para intentar amedrentar a sus adversarios políticos, según serias denuncias de analistas y políticos de diversa índole, habiendo aumentado el presupuesto de la Dirección Nacional de Inteligencia en 776%.

Todo esto nos lleva a decir que estamos ante un gobierno procrastinador que se distrae con todo y que solo busca distraernos a todos, mientras se dedica a correrse de la responsabilidad que significa gobernar y gestionar. Lo que ha hecho que 60 obras se encuentren paralizadas por más de US$ 40 mil millones, los que equivalen al 20% del PBI, omisión censurable que ojala no acarree graves consecuencias. Por ello, después de dos años de gobierno el ministro de economía ha tenido que salir a decir, forzado por el empresariado que le exige claridad y no políticas zigzagueantes a la pareja presidencial, que recién “en los próximos días, el presidente Humala va a anunciar mediadas para acelerar la inversión”. Estaremos muy atentos.


*Artículo escrito junto a Víctor Raúl Trujillo de Zela y publicado en el diario La Razón el 29 de mayo del 2013.

Frente democrático nacional para derrotar al chavismo Humalista

Ha hecho muy bien el expresidente Alan García, líder indiscutible del Apra, en señalar y denunciar que lo que pretende el chavismo Humalista es continuar a como dé lugar con la “reelección conyugal”; es decir, chavismo puro, que modestia aparte fue denunciado en esta columna hace ya mucho tiempo. Por lo que el pueblo peruano y su clase dirigencial tendrán que alinearse con los verdaderos demócratas, sean estos de derecha o izquierda, para impedir lo que sería la entronización de la pareja cogobernante por muchos años, haciendo campañas electorales con los recursos del Estado y regalando dinero a diestra y siniestra sin crear empleo productivo. 

Esto ha provocado que el propio ministro de la economía afirme “que hay factores externos e internos que podrían condicionar el crecimiento anual y situarlo en un magro 4% como mucho”, lo que sería terrible económicamente hablando pues aumentaría el desempleo e incidiría en una menor reducción de la pobreza. Habida cuenta que el capital es muy sensible y contrario a la intención latente de introducir políticas estatistas fracasadas en todo el mundo.

Por lo tanto aquí no caben medias tintas, pues se está con la democracia participativa que respeta la división de los poderes del Estado y la alternancia en el poder dentro de un concepto de desarrollo con justicia social, o se está contra ella. Sin embargo, hay muchos jóvenes gestores en los gobiernos locales con proyección hacia el futuro que no ven tan clara esta dramática disyuntiva, con el argumento de que ellos no le tienen miedo a la izquierda. 

A estos políticos y gestores hay que decirles que nosotros tampoco le tenemos miedo a la izquierda, solo le exigimos que respete los principios democráticos. Porque si no terminarán de “tontos útiles” del chavismo humalista, y estaremos sujetos a perder nuestra soberanía, hipotecándonos a Cuba y Venezuela. Especialmente después de presenciar el ascendente poder del fraudulento presidente venezolano sobre Humala, quien fue prácticamente el que echó de la cancillería a Rafael Roncagliolo “por el pecado” de pedirle de la manera más tibia posible, que cumpla el acuerdo firmado en Lima por los miembros de UNASUR. Ahora reemplazado por la señora Eda Rivas, exesposa del excanciller Diego García Sayán quien luego fuera pareja sentimental del exhombre de Montesinos en el poder judicial, José Dellepiane ¿Otra montesinista en el entorno de Humala?

Es pues este el momento en que lo partidos que se dicen democráticos como Perú Posible deben decidir si ceden al chantaje del gobierno o se alinean con la democracia. Consideramos que lo políticamente correcto en este caso sería que Perú Posible se allane a una investigación en el congreso sobre las propiedades supuestamente de Toledo, pero compradas por su suegra. Igualmente los caviares de todos los pelajes también tendrán que decidir si apoyan la “reelección conyugal” o si se dicen tan demócratas apoyar al Frente Democrático Nacional como ya lo vienen haciendo el Apra y el PPC con Lourdes Flores a la cabeza, como muchos otros políticos y personalidades del país.

*Artículo escrito junto a Víctor Raúl Trujillo de Zela y publicado en el diario La Razón el 19 de mayo del 2013.

martes, 4 de junio de 2013

La anti-diplomacia del chavismo

Ironías del destino, el régimen encabezado por la pareja presidencial y en el que la última palabra la tiene la señora Heredia, ha tenido en menos de 48 horas sus dos primeros impases diplomáticos, nada menos que con quienes son ahora los más caracterizados representantes y herederos de Chávez en América Latina, Nicolás Maduro y Rafael Correa.


No olvidemos que el nacionalismo humalista es una hechura ideológica, pues basta recordar su primera campaña presidencial, en la que recibió todo el apoyo material y doctrinario de Hugo Chávez, quien enfiló todas sus baterías contra el candidato presidencial Alan García, utilizando términos vulgares y difamatorios, pues esa era la forma con la que acostumbraba atacar a todo adversario político.

Por eso, será muy importante tomar el pulso a lo que debe ser una firme decisión peruana frente a la actitud de un personaje como Maduro, quien para muchos al intentar ser una burda imitación de Chávez ha dejado ver su absoluta incapacidad para ser presidente. Su odio a la mitad de venezolanos que no votaron por él, en unas fraudulentas elecciones, nos hace recordar los maltratos de las hordas nazis y de otras dictaduras.

Como prueba de su absoluta intolerancia y prepotencia, ha llamado a consulta a su embajador en Perú y criticado a Humala, lo que en lenguaje diplomático es una suerte de total rechazo a las tibias invocaciones del canciller Rafael Roncagliolo, a buscar consensos y encontrar la paz para retomar el camino democrático en Venezuela. 


Esto ha servido para demostrar que le chavismo no perdona ni a sus supuestos aliados ni hijos, como lo es el humalismo, por lo que imaginamos se sentirá bastante desubicado el comandante Humala, para quien el gobierno de Chávez era un “ejemplo a seguir”. Además, Nicolás Maduro ha lanzado un serio cargo contra el ex presidente de Colombia, Álvaro Uribe, acusándolo de participar en un complot para matarlo, esperemos ver cuál es la reacción del actual presidente colombiano Juan Manuel Santos.


También merece unas líneas comentar el “affaire” entre el ex embajador de Ecuador en Perú, quien se “trenzó” a golpes con dos damas peruanas en un supermercado olvidando su posición de representante personal del presidente de su país. Éste señor no supo estar a la altura de las circunstancias y solo la presión mediática y de algunas autoridades, ha obligado a Correa a retirarlo del país, quien en todo momento respaldó a su agresivo embajador.

Estos incidentes deben servir para hacer recapacitar al gobierno sobre su posición respecto al chavismo y la UNASUR, y así concentrar nuestros esfuerzos en fortalecer instituciones como la Alianza del Pacífico, que nos servirá para desarrollar más la inversión y el comercio entre estos nuestros países y los del Asia, para así mantener las tasas de crecimientos necesarias para poder reducir la pobreza, que dicho sea de paso en el Perú, durante el gobierno de Alan García se redujo en más de 20%, pero que en los 2 años del gobierno de Humala casi no ha retrocedido.

*Artículo escrito junto a Víctor Raúl Trujillo de Zela y publicado el 5 de mayo del 2013 en el diario La razón.

martes, 30 de abril de 2013

La compra de Refinería La Pampilla: ¿Inicio de la Gran Transformación?

En medio de una ola de rumores, indicios y silencios cómplices, Ollanta Humala se encamina a seguir los lineamientos políticos esbozados en La Gran Transformación, por lo que es muy posible se termine comprando el 51 % de la Refinería La Pampilla. Lo que ha desatado una serie de pugnas en el gobierno entre los nadinistas, nacionalistas, caviares y militares de la promoción del presidente. 


Esto porque la situación económica y financiera de Petroperú no es la mejor, debido a que la empresa se dedica solamente a algunos procesos del negocio petrolero y no está integrada verticalmente. Así, las utilidades obtenidas en los últimos años son pequeñas y no cubren la inversión que requiere el Proyecto de Modernización de la Refinería Talara, para lo que se necesitan US$3,500 millones. Y si se decide comprar Refinería La Pampilla por un monto de US$400 millones, se tendría que realizar una inversión inmediata de mil millones de dólares para montar las unidades de hidrodesulfurizacion (en cumplimiento a la normatividad ambiental que regirá a partir del 2015). 

Se asumirá también una deuda que bordea los US$400 millones y otros compromisos que bordean los US$2 mil millones. Obviamente de las cuentas de Petroperú no podrán salir estos fondos, por lo que el gobierno central tendrá que ser el gran inversionista, relegando la inversión en sectores como educación, en el que este gobierno solo tiene retrocesos. 

De otro lado, la actividad de refinación es sumamente riesgosa, pues sus márgenes de ganancia son muy pequeños debido a que la fijación de precios se efectúa de acuerdo con el comportamiento de los precios internacionales, resaltando que Petroperú y La Pampilla importan el 60% y el 80% del petróleo que cargan en sus refinerías respectivamente. Así, la compra de dicha refinería requeriría que Petroperú compre grandes volúmenes de petróleo o productos, lo que se traduce en otro fuerte gasto, pues un embarque de petróleo de 380 mil barriles tiene un costo aproximado de USS$40 millones. 


Imaginemos las compras del orden de 1 millón 500 mil barriles, a lo que habría que sumarle que de acuerdo a requerimientos técnicos y legales, Petroperú debe mantener un inventario equivalente a 90 días de carga de sus refinerías, teniendo que mantener entre sus refinerías de Talara, Iquitos, Conchán y el Milagro, inventario de 9 millones de barriles de crudo. Si Refinería La Pampilla se incorpora a sus operaciones, las necesidades de inventario ascenderán a 18 millones de barriles, equivalentes a unos US$1,800 millones, con el riesgo de desvalorización de inventarios ante las fluctuaciones del precio internacional del crudo. 

Es decir, si el precio internacional del crudo baja y la empresa estatal se stockea a un precio alto, en ese momento se originarán grandes pérdidas. También existen aspectos adicionales que no se pueden soslayar, pues al fusionarse las empresas existirán funciones técnicas y administrativas que se duplicarán y que exigirán una racionalización del personal. Por ello concluimos que no es recomendable la compra de la refinería La Pampilla, debiendo invertir todo ese dinero no sólo en educación, sino en carreteras y salud, fomentando y promoviendo la inversión privada motor del crecimiento económico, del que ya hay signos de desaceleración, lo que inmersos todavía en un sombrío panorama internacional, nos podría llevar a un crecimiento del desempleo y de la inflación, con lo cual se complicaría la situación económica y social del país. La que hasta ahora, por el crecimiento sostenido y la reducción de la pobreza por más de 10 años, ha demostrado que debe seguir en el mismo modelo, pero como el comandante Ollanta ha lanzado la frase "que el mejor modelo es el chavista" cualquier cambalache económico y social puede suceder si el pueblo lo permite.

*Artículo escrito junto a Víctor Raúl Trujillo de Zela y publicado en La Razón el 28 de abril del 2013.

miércoles, 17 de abril de 2013

En defensa de la democracia y la decencia en la política peruana

El país ha sido notificado de las reales intensiones del gobierno que presiden Ollanta Humala y Nadine Heredia, quienes están decididos a seguir el ejemplo del difunto autócrata venezolano Hugo Chávez, intentando perpetuarse en el poder mediante lo que inteligentemente el expresidente Alan García ha denominado la reelección conyugal. Para lograr esto, han sumergido al país en un proceso de desmocratización, empoderando a los militares, sobre todo a sus compañeros de promoción, los cuales ya están ocupando estratégicos cargos en la estructura militar, por lo que no extrañaría que en un futuro inmediato también lo hagan en el ámbito civil. 



Claros ejemplos de esto son principalmente el haberle entregado a la Marina de Guerra del Perú la administración de los puertos y el intentar volver a la obligatoriedad del servicio militar. Considerando también que el comandante se ha rodeado de asesores militares, los que le aconsejaron arremeter con todo contra la figura del expresidente Alan García, quien hasta hace pocos días se había mostrado como un hombre que intentaba apoyar al gobierno, promoviendo la inversión en el Perú por todo el mundo, para que así el ciclo de crecimiento económico y justicia social que lleva más de 10 años se siga fortaleciendo. 


Pero el comandante en retiro que nos gobierna, ha respondido a estos gestos del expresidente de una manera por demás descortés, tratando de ridiculizarlo, utilizando un lenguaje de cuartel que es inaceptable para referirse a cualquier Jefe de Estado. Afortunadamente el tiro le ha salido por la culata a la pareja presidencial, pues ha servido para que una serie de importantes líderes políticos e intelectuales del país denuncien las intenciones chavistas de perpetuación en el poder de la pareja gobernante y sus ya conocidos titiriteros, autores de un desfasado plan de gobierno que osaron llamar “La Gran Transformación”, burda imitación de una frase de Haya de la Torre pronunciada en 1923 mientras partía a su primer exilio. 

Ante estas respuestas, la pareja inquilina de la Casa de Pizarro estaría intentando armar una suerte de frente amplio con todos los grupos de izquierda, tanto de la extrema como de la caviar, el nacionalismo y de algunos otros políticos, especialmente jóvenes de cuyas buenas intenciones no dudamos, pero que por su juventud no saben lo que significaría que el Perú se convierta en un país como Venezuela o Argentina, que usan un modelo económico basado en regalar dinero del petróleo o aplicar subsidios indiscriminadamente , herramientas que los han llevado al borde de la quiebra económica, pues carecen de políticas que alienten la inversión privada, motor del crecimiento en todo el mundo y creadora de empleo productivo. 


Por ello, los partidos políticos que están por la defensa de la democracia y en contra de la reelección conyugal deben de modernizarse iniciando un proceso de rejuvenecimiento de sus cuadros, con gente que sepa gestionar y sintonizar con el pueblo, pero sobre todo iniciar una sana política de depuración de militantes sobre los cuales exista la sospecha de conductas indebidas.

*Artículo escrito junto a Víctor Raúl Trujillo de Zela y publicado en La Razón el 14 de abril del 2013.