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martes, 3 de septiembre de 2013

La inadmisible intromisión del expresidente Lula

No hay ningún problema con que el expresidente brasileño Lula venga a promover las relaciones comerciales y a promocionar la inversión brasileña en el Perú, pues es algo muy acertado que también hace el expresidente Alan García en sus conferencias por el mundo y cada vez que tiene la oportunidad de reunirse con empresarios y líderes mundiales, llamándolos a invertir en nuestro país, pues al ser la inversión privada el motor del crecimiento económico, es la que en buena parte ha hecho posible el crecimiento sostenido del país durante los últimos 10 años. Y porque además, al ser Brasil una especie de gran hermano dentro del continente, es saludable que se restablezca la confianza entre ambos países, confianza que se había resquebrajado al inicio del gobierno de la pareja presidencial, luego de que Lula les diera su total apoyo durante la campaña presidencial, llegando incluso a mandar a su asesor en marketing político, el extrotskista y lobista Luis Favre, a que se ponga al servicio del comandante Humala.


Lo que sí es inadmisible es que Lula se entrometa en nuestra política interna, manifestando en su primer encuentro con la prensa y estando en compañía del mismo Ollanta Humala, su beneplácito con la reelección conyugal, pues con mucho desparpajo se atrevió a decir que un gobierno no alcanza para realizar todas las obras que un presidente debe de hacer. Obviamente si uno pierde dos años como los ha perdido la pareja presidencial, el tiempo no va a alcanzar para realizar importantes obras de infraestructura, que son la mejor arma para combatir a la pobreza. La actitud del expresidente Lula ha sido el equivalente a que un líder peruano vaya a Brasil y le diga a la presienta Dilma Rousseff, que los corruptos de su gobierno, que son varios exministros y amigos personales de Lula, vayan a la cárcel. Recordemos no más el escandaloso caso de sobornos a diputados y senadores, conocido como el “Mensalao” (mensualidad), en el que estaría implicado el mismo expresidente Lula.

Basta ya de inmiscuirse en la política interna del Perú, primero lo hizo el fraudulento e ilegal presidente venezolano Nicolás Maduro, quien provocó la salida del canciller Roncagliolo y ahora lo hace Lula. Cierto es que al día siguiente de estas primeras declaraciones, le hicieron ver su semejante intromisión, ante lo cual retrocedió manifestando luego que él es partidario de la alternancia en el poder. Es decir, en menos de 24 horas cambió de opinión rotundamente, por lo que no se puede descartar que cuando realizó aquellas declaraciones, lo haya hecho bajo los efectos de las comidas rociadas que tanto le gustan al líder brasileño.


No perdamos nuestra soberanía recibiendo órdenes de fuera y mucho menos copiando modelos poco exitosos, recordemos que el modelo brasileño solo pudo conseguir durante el periodo 2006-2011 un crecimiento acumulado de 29% a diferencia del 45% que consiguió el Perú durante ese mismo periodo. El amor por los pobres se prueba con resultados y no regalando dinero de manera irresponsable.

*Artículo publicado en La Razón el 9 de junio del 2013: http://larazon.pe/columnistas/8906-la-inadmisible-intromision-del-expresidente-lula.html
**También lo encuentras en: http://lasopateologa.blogspot.com/2013/06/la-inadmisible-intromision-del.html

A propósito de la reunión en palacio

Como lo ha afirmado el líder del Apra, Alan García, la reunión para informar sobre el diferendo marítimo entre Perú y Chile ha sido un hecho importante y constructivo, pero para el comandante Humala más importante ha sido tomarse la foto con la mayoría de los asistentes, habida cuenta de que sigue bajando en las encuestas. Pues como ha dicho nuestro agente en La Haya, Allan Wagner, hay muy poco por hacer en estos momentos, por lo que hay que esperar con calma y serenidad el inapelable y vinculante fallo de la corte, preparándonos y trabajando para la implementación del mismo, estando todos unidos tras la figura del presidente, quien es el único que dirige la política exterior del país.


Nosotros nos permitimos hacerle ver al presidente Humala que así como ha convocado a todos los líderes para informar en detalle el proceso del diferendo, también debería convocar a los mismos para tratar tres temas que están causando problemas en el ámbito político y económico. El primero es el de la reelección conyugal, pues a pesar de que la vocera de la señora Humala, la ministra Ana Jara, haya mencionado que no habrá postulación, el Perú entero quiere escuchar lo mismo pero de la boca de la pareja presidencial, para así dejar la turbulencia política actual que solo pone en peligro la democracia representativa con separación de poderes.

El segundo tema es el del reglaje y espionaje, pues los que estamos años en política, sabemos que el comandante Humala tiene asesores y amigos muy vinculados a Vladimiro Montesinos, que son los que entran y salen de la base naval para consultarle diversos temas, pero sobre todo temas de inteligencia. Pero no solo eso, también está pasando desapercibido el interés de capturar las universidades privadas bajo singulares pretextos que solo buscan volverlas dependientes del poder ejecutivo para así comenzar a descabezar a algunas.

Por último, resulta importante darle coherencia a la promoción de la inversión con políticas y señales coherentes y no contradictorias como está sucediendo actualmente. Es inadmisible que se hayan perdido 2 años por la inacción del gobierno y no se haya continuado con importante obras que venían del gobierno anterior en temas de infraestructura en transporte, educación, electrificación, titulación, salud y agua potable y alcantarillado. Pero tan importante como esto, son las señales que se emiten al sector privado, que es el verdadero motor del crecimiento económico y por ende de la creación de empleo, pues su inversión representa casi las cuartas quintas partes del nuestro PBI.

Tenga presente comandante Humala que con la política económica seguida en los últimos 20 años, pero fundamentalmente durante el gobierno de Alan García, es que el Perú creció 8% en promedio y redujo la pobreza en más de 25%, a diferencia del 2% que solo ha retrocedido en el último año con programas sociales clientelistas que solo han servido para derrochar dinero a diestra y siniestra. Escoja pues entre el modelo chavista o el modelo de la Alianza del Pacífico

*Artículo escrito junto a Víctor Raúl Trujillo de Zela y publicado en La Razón el 5 de junio del 2013

miércoles, 17 de abril de 2013

En defensa de la democracia y la decencia en la política peruana

El país ha sido notificado de las reales intensiones del gobierno que presiden Ollanta Humala y Nadine Heredia, quienes están decididos a seguir el ejemplo del difunto autócrata venezolano Hugo Chávez, intentando perpetuarse en el poder mediante lo que inteligentemente el expresidente Alan García ha denominado la reelección conyugal. Para lograr esto, han sumergido al país en un proceso de desmocratización, empoderando a los militares, sobre todo a sus compañeros de promoción, los cuales ya están ocupando estratégicos cargos en la estructura militar, por lo que no extrañaría que en un futuro inmediato también lo hagan en el ámbito civil. 



Claros ejemplos de esto son principalmente el haberle entregado a la Marina de Guerra del Perú la administración de los puertos y el intentar volver a la obligatoriedad del servicio militar. Considerando también que el comandante se ha rodeado de asesores militares, los que le aconsejaron arremeter con todo contra la figura del expresidente Alan García, quien hasta hace pocos días se había mostrado como un hombre que intentaba apoyar al gobierno, promoviendo la inversión en el Perú por todo el mundo, para que así el ciclo de crecimiento económico y justicia social que lleva más de 10 años se siga fortaleciendo. 


Pero el comandante en retiro que nos gobierna, ha respondido a estos gestos del expresidente de una manera por demás descortés, tratando de ridiculizarlo, utilizando un lenguaje de cuartel que es inaceptable para referirse a cualquier Jefe de Estado. Afortunadamente el tiro le ha salido por la culata a la pareja presidencial, pues ha servido para que una serie de importantes líderes políticos e intelectuales del país denuncien las intenciones chavistas de perpetuación en el poder de la pareja gobernante y sus ya conocidos titiriteros, autores de un desfasado plan de gobierno que osaron llamar “La Gran Transformación”, burda imitación de una frase de Haya de la Torre pronunciada en 1923 mientras partía a su primer exilio. 

Ante estas respuestas, la pareja inquilina de la Casa de Pizarro estaría intentando armar una suerte de frente amplio con todos los grupos de izquierda, tanto de la extrema como de la caviar, el nacionalismo y de algunos otros políticos, especialmente jóvenes de cuyas buenas intenciones no dudamos, pero que por su juventud no saben lo que significaría que el Perú se convierta en un país como Venezuela o Argentina, que usan un modelo económico basado en regalar dinero del petróleo o aplicar subsidios indiscriminadamente , herramientas que los han llevado al borde de la quiebra económica, pues carecen de políticas que alienten la inversión privada, motor del crecimiento en todo el mundo y creadora de empleo productivo. 


Por ello, los partidos políticos que están por la defensa de la democracia y en contra de la reelección conyugal deben de modernizarse iniciando un proceso de rejuvenecimiento de sus cuadros, con gente que sepa gestionar y sintonizar con el pueblo, pero sobre todo iniciar una sana política de depuración de militantes sobre los cuales exista la sospecha de conductas indebidas.

*Artículo escrito junto a Víctor Raúl Trujillo de Zela y publicado en La Razón el 14 de abril del 2013.

martes, 16 de abril de 2013

La Democracia Social

En su último libro “90 años de Aprismo”, para satisfacción de todos los apristas y también de quienes no lo son, Alan García ratifica que: “El objetivo del aprismo fue y es la democracia social –y no socialista-, que libere al ser humano de la explotación, el abuso, la pobreza y la miseria, garantizando con ello condiciones básicas para el ejercicio de la libertad y la búsqueda de la felicidad. Como concepto, la democracia social propone distribuir equitativamente los recursos de acuerdo con la contribución de cada cual en la producción y el desarrollo, evitando la injusticia y la desigualdad exagerada”. Lo que se entiende como garantizar para todos la igualdad de oportunidades. 


Por lo tanto, quienes creen que el Apra se ha convertido en un partido conservador o neoliberal han tenido una percepción equivocada, justificada quizás por la comparación entre los dos gobiernos apristas. El primero dogmático, ideologizado y como afirma el propio Alan García, más velasquista que aprista. Y el segundo, políticamente pragmático y abierto a otros sectores de la sociedad y la política, dedicado a promover la inversión y el trabajo digno como principal fuente de crecimiento económico, con un extraordinario impulso de la inversión pública con lo que se logró la más grande reducción de la pobreza en la historia del país, reduciéndola de 44,5% a 31,3% en tan solo 5 años. 

Así, en este libro se pone énfasis y se deja muy en claro que el Apra está lejos del modelo socializante de democracias reeleccionistas que devienen en autocracias corruptas y en endiosamiento a sus caudillos, típico de los regímenes autoritarios de derecha o izquierda. Ni encarna ni aboga por políticas donde se impone la sacrosanta ley del mercado, que es la que decide todo y está por sobre todo. Es decir, Alan García enfatiza como lo afirmaba Víctor Raúl Haya de la Torre, que el Apra tiene que adecuar su acción política y su manejo económico y social de acuerdo a la realidad en la que vive el país. 

Como claro ejemplo de lo dicho, ya en el lejano 1945, el visionario fundador del Apra, afirmaba respecto al programa de Roosevelt contra la crisis económica que duró de 1929 a 1934, denominado como el Nuevo Trato que: “Planificación y democracia caben dentro de la libertad y se hace imperativo dejar de lado para siempre la formula liberal del laissez-faire”. 

Esta posición realista, coincide con lo que acaba de expresar el recientemente electo Papa Francisco que: “La crisis económico-social y el consiguiente aumento de la pobreza tiene sus causas en políticas inspiradas en formas de neoliberalismo que consideran las ganancias y las leyes de mercado como parámetros absolutos en detrimento de la dignidad de las personas y de los pueblos”. Agregando también que: “Así como el comunismo cayó por sus contradicciones internas, este liberalismo también va a caer pos sus contradicciones internas”. Palabras que nos alientan a seguir luchando por la justicia social, bandera inclaudicable del aprismo.

*Artículo escrito junto a víctor Raúl Trujillo y publicado en La Razón el 17 de marzo del 2013

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Obama: el triunfo de la democracia social

Este histórico triunfo revela que la gran coalición del pueblo, formada desde abajo, hizo escuchar su voz, y en una democracia tan avanzada como la norteamericana, derrotó a quienes querían una vuelta al pasado y la trickle-down economics, denunciada por Bill Clinton allá por el año 1992, cuando derrotara a Bush padre, porque como dice Alan García en su libro Contra el Temor Económico del 2011: “La invocada política del trickle-down o «teoría del goteo» de los sectores más altos hacia los más bajos de la pirámide social no es real y mucho menos justa, porque convierte al Estado en un mero espectador del mercado”. 

Esta gran coalición rechaza el capitalismo salvaje, la codicia del sector financiero, reclama el seguro social universal, más trabajo y menos gastos en defensa, y mayores libertades personales frente al fundamentalismo religioso que desafortunadamente ha copado al partido republicano. Compartimos estos postulados con los 60 millones que le dieron su confianza a Obama, entre ellos, el 55% de las mujeres, el 93% de los afroamericanos, el 71% de los hispanos, el 60% de jóvenes de 18 años, el 52% de los votantes de entre 30 y 44 años, el 51% de los que no tienen educación universitaria, pero a la vez el 55% de los que tienen postgrado. 

Además, obtuvo el 63% de los votos de quienes registran ingresos menores a los 30 mil dólares anuales, el 57% de los que tiene ingresos de hasta 50 mil dólares, pero significativamente en New Jersey obtuvo el 61% de los votos de aquellos con ingresos mayores a 100 mil dólares y en New York el 51%. Finalmente, la colonia judía votó masivamente por él. Y completando el círculo, Obama obtuvo el 76% de los votos de la comunidad LGTB. 

Sin embargo, lo que hay que destacar es la unidad y solidaridad del partido demócrata detrás de su líder. Los golpes y la experiencia enseñan que es mejor buscar consensos que confrontar, sobre todo cuando se tiene un país tan dividido y se necesita dialogar con los republicanos para reducir dramáticamente el déficit fiscal y buscar un nuevo compromiso en lo relacionado al gasto militar, ahora que Rusia ha decidido gastar más de 700 mil millones de dólares en los próximos 10 años en la industria de defensa. Nos parece muy acertado que Obama utilice al expresidente Clinton, factor clave en su triunfo, en las conversaciones que tendrá con los líderes republicanos para concertar sobre temas de importancia nacional e internacional. 

Finalmente, planteamos al presidente Obama y al propio Bill Clinton que adopten una versión moderna del New Deal del gran presidente Roosevelt, que significa mirar con más interés a América Latina promoviendo la inversión privada, en especial a los países del Arco del Pacífico, realizando un trabajo político coordinado para consolidar la democracia representativa en el Perú y en el resto del continente. Así como a la luz de los resultados, evaluar nuevas estrategias contra el consumo de drogas.

*Artículo escrito junto a Víctor Raúl Trujillo y publicado en La Razón el 11/11/2012

lunes, 16 de julio de 2012

A más calumnias, más inversión y más empleo digno*

A todos los peruanos y extranjeros les consta que el Perú, con un modelo económico de crecimiento y de justicia social, logró durante el gobierno de Alan García una tasa promedio de crecimiento de 7,2%, a pesar de la gran crisis mundial del 2008, y una importante reducción de la pobreza del 44,5% al 31,3%. Esto, vale repetirlo, dentro de una coyuntura desfavorable tanto para EEUU como para la Unión Europea, otro de los colosos económicos del planeta.
Todos estos logros han llevado a muchos analistas y expertos a señalar que el segundo gobierno del presidente Alan García ha sido, en términos económicos y sociales, el más exitoso de la historia moderna del Perú. Logrando por ejemplo, un incremento significativo en el jornal agrícola, que pasó de 12 a 21 soles, permitiendo así que la pobreza rural disminuya de 45% a 23%. Esto es, presidente Humala, la verdadera inclusión social.
Sin embargo, hoy se pretende manchar esta gestión con el único propósito de impedir la simple posibilidad de que el APRA, liderado por Alan García y junto a otras fuerzas sociales, tenga la oportunidad de consolidar en el futuro próximo lo ya avanzado, cumpliendo la promesa de celebrar nuestros doscientos años de independencia, con un nivel de pobreza inferior al 10% y habiendo eliminado la pobreza extrema.
Se confabulan en esta suerte de complot contra el Partido del Pueblo y por tal contra la democracia, la mezquindad y el temor al arraigo popular de Alan García, pero sobre todo, el odio visceral de un personaje oscuro de la política peruana que, a pesar del alto cargo que ostentó, pareciera por casualidad, pasará a la historia por sus sórdidos escandaletes, producto de sus mundanas debilidades.
El APRA responderá a los agravios, pues históricamente lo ha hecho sin temores, con energía y respeto al gobierno, para que así cumpla con los acuerdos plasmados en las hojas de ruta, que hicieron posible su triunfo final. Pues su primera propuesta era demagógica y trasnochada, tanto así que sus primeros aliados son hoy los principales enemigos del gobierno y del desarrollo del país, dedicándose a azuzar conflictos sociales.
Por otro lado, es un hecho incontrastable que la economía se desacelera, lo que ha motivado que el ejecutivo disponga mediante decretos de urgencia, luego de casi un año de virtual inacción, una serie de medidas para financiar proyectos de inversión pública, con el objetivo de promover el dinamismo de la economía nacional en lo que se refiere a gasto público
Todo ello es positivo, pero no olvidemos que la inversión pública es solo cercana al 25% del total. Por tanto, la inversión privada es el verdadero motor del crecimiento económico y en ese terreno este gobierno ha hecho casi nada, víctima de sus propios enredos, indecisiones y mutismos.
Finalmente, ante declaraciones de tinte personalista e infraterno de un ex alto funcionario del gobierno aprista, sobre la defensa de Alan García frente a las patrañas toledistas y de sus aliados, los verdaderos apristas, honestos y leales, hacemos explícito y público nuestro más rotundo rechazo, solidarizándonos plenamente con el compañero Presidente.
*Escrito conjuntamente con Víctor Raúl Trujillo de Zela y publicado en La Razón el 01/07/2012.

miércoles, 22 de febrero de 2012

#Fraternidad2012: Este es mi cartelón, este es mi grito


La fiesta de la fraternidad se origina como un reconocimiento a la labor encabezada por Haya de la Torre para instaurar la democracia en el país. Es así como quedó instaurado el día de cumpleaños del hombre que puso de moda la democracia en el Perú, como la fecha en que el pueblo aprista hacía una pausa en su quehacer político para dar muestra de su unidad, y mediante el discurso de su líder, reafirmar su compromiso con el país y la democracia.
Por ello, todos los años, desde que se instauró dicha celebración, no sólo apristas, sino todo el Perú, esperaban con ansias el mensaje que marcaría por un año más el accionar del partido político más importante del país. Siendo así, correspondería que esta vez, dicha celebración sea por todo lo alto. Pues, es la primera vez desde que dejó el gobierno, que el Apra tiene la oportunidad de dirigirse al país para dar un balance de su paso por la administración pública y, además, marcar el derrotero a seguir en los próximos días.
Debería por ello, ser un mensaje de optimismo, pues el gobierno aprista, con errores y aciertos, ha sido el gobierno más exitoso que ha tenido el país. Y la prueba más contundente de ello, es la de haber sido el gobierno que más ha reducido la pobreza en la historia (de 44.5% a 31.3%), logrando así que de cada 100 peruanos pobres, 35 hayan dejado de serlo.
Sin embargo, la realidad es otra. Una dirigencia enquistada e impopular, tanto partidaria como públicamente, intentó disfrazar su incompetencia con una serie de celebraciones alternativas, que felizmente no progresaron. Éstas sólo tenían como objetivo ocultar su nula capacidad de convocatoria, pues la crisis política a la que han llevado al Apra, es la peor que éste haya podido enfrentar en tiempos de democracia.
Pero las aves de paso que nos han llevado a esta situación se irán, y la fuerza de la fraternidad que ya venció a las más crueles y corruptas dictaduras, volverá a aparecer desde abajo hacia arriba, tal como apareció para implantar esta festividad, para hacer del Apra el partido sólido y moderno por el que tantos hermanos murieron.
El Apra es de todos los peruanos, y Víctor Raúl es universal. Muestra de ello es el ejemplo que dio el segundo gobierno aprista, dirigido por el Presidente Alan García, convocando a todos los peruanos de buen corazón que quisieron colaborar en la difícil labor de hacer de este país un lugar mejor donde vivir.
Y ese es el derrotero que el Apra deberá seguir, dejando de lado a los que nos siguen haciendo daño y convocando a aquellos peruanos, que apristas o no, mantienen aquella ilusión de alcanzar la justicia social. Sólo así podremos seguir festejando la “fraternidad”.  Hagámoslo no por los apristas, hagámoslo por el Perú, tal como nos lo enseñó Víctor Raúl.

domingo, 17 de julio de 2011

Informe: el Perú el 28 de Julio del 2021

*Publicado en http://www.lasopa.pe/, único territorio libre de Indoamérica.

Alan García no solamente termina su tercer periodo como presidente, sino que además es el presidente que entrega al Perú al cumplimiento de sus doscientos años de vida. Es cierto, hemos madurado y hemos avanzado mucho, pero seguimos siendo un país joven y eso se nota en nuestras instituciones, ellas siguen siendo tan impúberes, débiles e indefensas, parecieran nunca lograr sacar cuerpo.


Y es que el panorama con el que entramos al inicio de nuestra tercera centuria, a pesar de los grandes avances en materia económica, sigue siendo, como lo ha sido a lo largo de los años que como nación tenemos, incierto.


Recordemos no más la llegada de García a su tercer mandato. Y es que tras el gobierno de Ollanta Humala, el Perú siguió siendo el mismo, el proyecto nacionalista en alianza con la autodenominada izquierda socialista o marxista peruana, fue como todo los proyectos de estos grupos, una gran estafa. No llegó nunca el cambio social, la redistribución terminó restringiéndose a una gran billetera estatal, aunque dejando grandes inyecciones de dinero donde estallaba algún conflicto social, lo que sólo generó mayor corrupción y empoderamiento a favor de pequeñas élites económicas regionales. Teniendo además, por encima de todo, la sensación de estar bajo el lenguaje de cuartel, muy característico del presidente nacionalista.


Ollanta nunca se acordó de Diez Canseco y compañía, prefirió al más puro estilo toledista hablar de la gobernabilidad para aliarse con otra gente. Los izquierdosos progres se acomodaron rápidamente en la burocracia estatal, tal como sucedió en el gobierno de Perú Posible en el 2001-2006 y en el transitorio que encabezó Paniagua el 2000, olvidándose así, de todos sus reclamos, por un plato de lentejas. Los chicos ex PUM (ex BM, ex BID, ex PNUD, ex FMI), se cansaron rápidamente de ser parte de la comidilla pública y jamás pudieron cumplir su promesa de poner a García tras las rejas.


Lo único que hicieron fue relanzarlo a la palestra nacional como jefe de la oposición, al defenderse éste de manera espectacular en el antejuicio que se le hizo en el parlamento nacional, en dónde desarmó todo tipo de acusación en su contra. Además, le dieron a García el motivo perfecto para empezar una depuración partidaria debido a los escándalos de corrupción encontrados, de los que García fue el único que siempre salió bien librado, perfilando así el APRA a su imagen y semejanza, para que sea nuevamente su maquinaria electoral.


La derecha siguió haciendo política desde sus medios de comunicación y sus sindicatos empresariales. Los militares intentaron amagar, pero Ollanta acomodó rápidamente a los oficiales de su promoción y les dio una jugosa chequera para reflotar a las Fuerzas Armadas y así cuidarnos del fantasma chileno, muy presente en los sueños mojados del ex comandante.


Así el campo quedó libre para elegir nuevamente al menos peor, como dicen los huachafos, en la segunda vuelta del 2016. Nuevamente Keiko Fujimori volvía a rozar la presidencia, pero esta vez, era el gran “cuco” García su oponente, y el que terminaría quemando nuevamente el sueño de volver a los fujimoristas. Cosas curiosas, muchos se volvieron a tapar la nariz para ir a votar y más chistoso aún fue ver cómo el grupo “No a Alan”, encargado de impedir que García volviese al poder nuevamente, terminó votando por Alan, con tal de no votar por Keiko.


El tercer gobierno de García empezó entonces como también empezó el segundo, sin luna de miel y con muchos anticuerpos. Pero esta vez García tenía la cancha libre, lo que quedaba de lo que alguna vez se llamó izquierda peruana era uno que otro dinosaurio barbón. Y ni qué decir de la derecha, que se alineó rápidamente para proteger sus intereses. Así García se dedicó a hacer lo que mejor sabe hacer, comunicar, convirtiéndose en el actor principal de la política peruana y en la mayoría de los casos en el único actor real capaz de solucionar problemas.


Y así comenzaron a correr los años de su gobierno, con un García más ágil, debido tal vez a la baja de peso que consiguió tras reducir su estómago antes de la campaña, y encima sin un rival al frente que lo pare. De este modo pasó a convertirse en una especie de abuelito de todos los peruanos, del que todo el mundo rajaba, pero que bien o mal siempre se hacía extrañar. Pero como todo buen abuelito, se olvidó también de muchas cosas, sobre todo, de las reformas que el Perú venía aguantando ya doscientos años. Prefiriendo así un gobierno engreidor en vez de transformador.


Al final de cuentas, la principal promesa de García estaba cumplida, había entrado en la historia. No solamente se convirtió en el presidente que más tiempo gobernó, sino que lo hizo democráticamente y no en periodos seguidos.


La otra gran promesa, no se cumplió, no se modernizó el Perú, no se incentivó el desarrollo de instituciones, mucho peor, el sueño presidencial de García destrozó la única institución política con la que contaba el país, pues del viejo partido de Haya de la Torre, sólo queda ya una pequeña fotografía de la cara de Haya de la Torre.

(Lo encuentras en: http://www.lasopa.pe/2011/07/informe-el-peru-el-28-de-julio-del-2021.html)

domingo, 19 de junio de 2011

El fujimorismo se tumbó al fujimorismo

*Artículo publicado en www.lasopa.pe, único territorio libre de Indoamérica.

Un día nos llegó un fax que decía: renuncio. Y la sociedad civil organizada y vigilante se volcó a las calles del Perú a celebrar el triunfo de la democracia.

Otro día, varios años después, la democracia volvió a vencer por apenas 447 057 votos (7.937.704 votos contra 7.490.647) y las calles se volvieron a llenar de multitudes ardientes de democracia, que celebraban su triunfo.

Esto sólo pudo pasar gracias a la imaginación de varios grupos de personas, los cuales dieron la impresión de ser un disfuerzo social o un club de amigos.

Y eso es muy preocupante, porque se nos han pasado diez años de democracia y no hemos hecho nada, esta sigue igual de frágil e igual de artificial o como caída del cielo. Parece que no recordáramos que, efectivamente, el regreso a la democracia nos cayó del cielo. Qué el gran conquistador de la democracia fue el mismo Fujimori cuando amablemente nos la envió por fax, al mismo momento que enviaba su renuncia a la presidencia.

Tan similar como decir que los escasos 447 057 votos por los que perdió el fujimorismo, fácilmente podrían representar el famoso “matamos menos” y no un gran discurso de la decencia frente a la corrupción. Otra vez fue del fujimorismo mismo y no de otro lado, de donde vino su derrota.

Por tanto queda muy claro, que la segunda vuelta electoral que tuvimos volvió a mostrarnos nuestra fragilidad democrática, pues de qué democracia podemos hablar si no hubo partido político alguno en la disputa por la presidencia. Lo que al final nos llevó obviamente a escoger entre dos autoritarismos, uno de jerga “neoliberal” y otro de jerga “social”; es decir, la misma chola pero con diferente calzón.

Pero felizmente, ante la crisis de representación política en que nos encontramos, nuevamente la sociedad civil, ahora vigilante, saldrá a poner el pecho y asegurar el triunfo de la democracia, como lo hizo contra Fujimori en los 90s.

Porque la lucha contra el fujimorismo fue dura y pareja. ¿O no? Por favor, lo más grande que hubo contra Fujimori fue la marcha de los cuatro suyos, y estamos hablando máximo de ochenta mil personas, y no digo menos, porque yo también estuve ahí y quiero ser parte de ese mito que se tumbó a Fujimori. Otra cosa es que se vio una cantidad de gente en las calles como no se veía en años. Recordemos que cuando se dio el autogolpe del 92, no hubo nada articulado contra Fujimori. La clase política se descascaró como por arte de magia, el Apra demostró que sin Alan García no hace ni cosquillas, y ni qué decir de la sociedad civil, relegada a salir de vez en cuando a la Plaza de Armas con sus ñabateas (recipiente que se usa para el lavado de banderas y sábanas, promocionado por una conocida marga de detergente).

Tan representativa como democrática y masiva fue también la marcha por la democracia o anti Keiko, que parecía más una victoria pírrica, de quince mil personas aproximadamente, juntas por la democracia contra una candidata, que en elecciones limpias y democráticas representaba nada menos que al 23% de la población, que democráticamente había votado por ella.

Y otra vez también nuestra clase política intentando ya no nadar, aunque sea flotar, para no morir ahogada en su propio mar de vanidades. Otra vez como hace diez años, no hay partidos políticos. El Apra ahora puso como pretexto que Alan García está gobernando y que volverá a salvar a lo último parecido que tenemos en el Perú a un partido político una vez acabado su mandato. De la misma manera estuvieron esperando que regresara del exilio para salvarlos. Es cierto, Alan García volvió y el Apra volvió a llegar al poder (o algo parecido), lo que si no sé es si eso lo ha salvado o lo ha ahogado más.

Nos queda entonces, nuevamente el fujimorismo, poniendo la agenda, como la puso para el regreso a la democracia. Pues fue el vladivideo lo que hizo que Fujimori mandará su renuncia por fax, así como fue el Congreso con mayoría fujimorista el que eligió a Valentín Paniagua como presidente transitorio.

Tenemos entonces que agradecerle a Trelles su “matamos menos”, si es que a alguien hay que agradecerle la derrota de Keiko Fujimori, del mismo modo que tenemos que agradecerle al vladivideo el regreso de la democracia. Otra vez, ahora en el 2011, como aquella vez en el 2000, tenemos que agradecerle al fujimorismo haberse tumbado al fujimorismo.

No esperemos al 2016 a que el fujimorismo se vuelva a entrometer en el camino al triunfo del fujimorismo, pues no hay instituciones a la vista que lo puedan hacer. La autodenominada izquierda sigue igual de ciega que la derecha, y el aprismo está muy flaco a la vez que Alan está muy gordo. Encima nuestra sociedad civil ahora quiere ser guachimán. Hagamos algo para que tanto la clase política como la sociedad civil estén a la altura de lo necesitado. Demostremos que nuestra memoria va más allá de diez años y que la reconciliación o es con todos o no es reconciliación.