miércoles, 14 de noviembre de 2012

De incapaces, mezquinos y “llorones”

A diferencia de lo ocurrido en el desalojo del mercado de Santa Anita el 2007 durante el gobierno aprista, en el caso de La Parada el ministro Pedraza y el director de la policía se encontraban en una actividad menor fuera de Lima, demostrando su grave incompetencia que gracias a Dios no produjo más pérdidas de vidas humanas, en especial de nuestros valientes e inermes policías. En cuanto a la alcaldesa, la del irresponsable y furtivo viaje a New York el día de los acontecimientos, estamos seguros que el pueblo votará el 17 de marzo inteligentemente, tomando en cuenta su cadena de errores y su imprudente manejo de toda la situación creada alrededor de tan delicado tema, llena de contradicciones y echándole la culpa a unos y otros.

Ahora nos toca ocuparnos del presidente Humala, pues ya es un secreto a voces que preside pero no gobierna, y que en la práctica como afirma el común de los ciudadanos, es el Jefe de Estado y la gobernanta la señora Heredia, claro que sin ningún grado de responsabilidad. Actitud muy peligrosa en una democracia, por cuanto ella manda, ordena y despacha con ministros sin responsabilidad alguna, peligroso antecedente a la hora de la rendición de cuentas.

Pero Ollanta Humala no solo rebela debilidad de carácter y poco don de mando, sino que también se está convirtiendo en un lamentable “llorón”, ya que al año y medio de iniciado su gobierno sigue quejándose y diciendo que todo lo malo del Perú es por culpa de los gobiernos anteriores. Vale decirle al señor Humala que no hay peor ciego que el que no quiere ver, porque es muy fácil echar la culpa a otros que sí han hecho obras. Como el segundo gobierno de Alan García, reconocido y corroborado por cifras de organismos nacionales e internacionales, que demuestran que el Perú creció a una tasa promedio de 7% durante los cinco años de su gobierno, con una reducción de 15% de la pobreza, confirmado y alabado todo ello por el propio Humala en diversas ocasiones.

Así por ejemplo recordémosle al comandante Ollanta que ahora parece sufrir de amnesia selectiva, que en el quinquenio anterior se electrificaron 10 mil 600 pueblos rurales, beneficiando a más de 3 millones de compatriotas. Además de llevarle agua a 3 millones 100 mil peruanos por primera vez, y de asfaltar y sobre asfaltar más de 10 mil 500 km de carreteras entre otras innumerables obras. Esto lo sabe mejor que nadie el exviceministro de hacienda de Alan García y actual ministro de Economía, quien parece sufrir también de amnesia y de una dosis de mezquindad.

Si esto no es crecimiento, inclusión y justicia social, de qué estamos hablando presidente Humala, porque usted ha hecho poco o casi nada, dedicándose a presentar proyectos de inclusión social que significan entregar dinero a los más necesitados, con todos los problemas y deficiencias que usted mismo ha señalado, y que no generan necesariamente puestos de trabajo productivos y decentes. Negándose a aceptar que vivimos en un mundo globalizado y que por lo tanto su interpretación de un proceso de industrialización (seguramente susurrado al oído por un algún antiguo velasquista) que el Perú debe dejar de tener un modelo primario exportador, poniendo como ejemplo que exportamos naranja e importamos la mermelada con valor agregado, ignorando que en el caso de las mermeladas estas se producen en el país y se dan incluso el lujo de competir con las extranjeras, porque esa es la principal característica de un mundo globalizado, lo otro es actuar como el dictador Chávez y sus adláteres.

Finalmente como decía Haya de la Torre: “El modo en que los hombres producen e intercambian, varía dentro de cada sociedad, de una generación a otra”. Porque para que el país siga creciendo con un desarrollo sustentable y disminuyendo aun más los niveles de pobreza y mal nutrición como lo hizo el gobierno anterior, se deben de dejar de lado los complejos y la demagogia, que solo nos llevan a innecesarios y violentos conflictos, pues “la violencia es la sepulturera de la historia” que solo genera caos en el que todos, y especialmente los más pobres, son los que más pierden. Debiendo fortalecer un próximo gobierno aprista de ancha base, aspectos de la descentralización, la innovación tecnológica, el desarrollo de la ciencia y el buen uso de nuestros recursos hídricos, como tareas primordiales. Lo demás es populismo y desconocer la realidad presidente Ollanta.

*Artículo escrito junto a Víctor Raúl Trujillo de Zela y publicado en La Razón el 04/10/2012
http://www.larazon.com.pe/online/indice.asp?tfi=LRActualidad303&td=04&tm=11&ta=2012

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